
El placer de amarte a ti misma
Hace algún tiempo vengo observando en mi entorno y en algunas de las personas a las que he acompañado en mis sesiones lo complicado que nos resulta reconocer nuestros logros y nuestras propias cualidades. Parece como si amarte a ti misma y el verbo «merecer» hayan sido creados únicamente para ser utilizados en tercera persona.



